
11:37 a.m.
Avda. Libertador
Un hedor, una pestilencia, una fetidez que algunas personas supieron definir muy bien: “Que olor a expo-prado”, era verdad. La teoría era que el olor provenía de algún desperfecto sanitario, otros creían que venia del puerto. Palabras que describían la situación eran desborde e inundación. Un aroma que provocaba nausea, arcada y también alguna que otra acotación: “¡Me esta matando!”; “¡Que la parió!”; “¡Como te jiede…!” entre otras.
Tan bizarra situación solo de podía vivir en clase de matemáticas. Convengamos que ya desde el vamos es una materia complicada, pero con este aderezo era simplemente imposible.
A medida que pasaron los incómodos minutos de clase el vapor venenoso seguía presente, pero increíblemente ya no nos molestaba.
¿Cuál es mi punto? Que podemos acostumbrarnos a todo… A algo muy grande o algo muy pequeño, a una perdida, a un cambio, a un olor feo.
Entonces: si tu vida es una mierda, no te preocupes, ya te vas a acostumbrar.
Ya te vas a acostumbrar...
| martes 12 de septiembre de 2006
This entry was posted on 2:31 PM
You can follow any responses to this entry through
the RSS 2.0 feed.
You can leave a response,
or trackback from your own site.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

3 comentarios:
ESPECTACULAR!! La verdad es que me sorprendio...no porque venga de vos (sabes que confio en tu talento) sino que no esperaba tanta refleccion en un hecho casi insignificante...FELICITACIONES!
Buenoooooo la verdad TE FELICITO, te pasastessss nene! me rei mucho,un show! jajajajajaja! estan todas tremendas!
Un beso grande!
**sOLe**
Publicar un comentario en la entrada